jueves 14 de enero de 2010

Cancion de cuna para despertar una Primavera


- ¡Hasta aqui puedo acompañarte, mi retoño!
- Pero...pero crei que vendrias conmigo, quiero decir, me has protegido todo este tiempo.
- Si, el invierno ha sido largo y cruel, pero no puedo atravesar las puertas de marfil. Son puertas del tiempo y yo estoy fuera de el. Camina, corazon, camina y encuentra tu propio destino. Ya es hora de que abandones el nido. ¿Estas preparado?
- No, tengo miedo, y dudas. No quiero seguir.
- Debes hacerlo, pues solo tu puedes hacer brotar esta tierra. Ve tranquilo pequeño mio ya que no estaras solo.
- Esta bien, adios madre ¿Puedo llamarte madre? en todo este viaje me has acompañado, me has dado abrigo en los momentos frios. Durante el hambre tus pechos me han alimentado y tuya era la mano que inducia el sueño nocturno.
- Durante mi tiempo mortal nunca pude tener hijos, ahora todos vosotros lo sois, ya que no eres el unico. Soy su guia y protectora, asi que puedes nombrarme madre. El tiempo llega a su limite, es hora de partir.

Ella desaparecio y un frio viento congelo mi rostro. Los copos de nieve se agolpaban desordenadamente golpeando mi rostro y en la lejania divise una estructura. En verdad era una puerta gigantesca, de unos diez metros calcule, toda construida en marfil que permanecia impasible ante el frio y la nieve, casi invisible. Camine durante un rato hasta que alcance aquella discola puerta. No habia ningun muro alrededor. La rodee y detras seguia existiendo aquel largo y frio invierno. Todo era un enorme manto de nieve.

-¿Como hare para cruzarla? me pregunte. Y sobre todo ¿Donde me conduciria? aquello no parecia tener logica ni sentido alguno, y sin embargo recorde las palabras de mi benefactora, a la que a partir de ahora siempre recordare como... madre.

Calcule mas o menos a ojo las dimensiones de aquella extraña estructura. Creo que media algo mas de 10 metros de altura, por unos 8 metros de ancho. Y sin lugar a dudas, era una hermosa puerta toda construida en marfil. Me llamo la atencion aquellos dos pomos situados en lo mas bajo de ella. Eran dos hermosas manzanas talladas en un marfil blanquecino y alrededor de ellas, dos serpientes de marfil lucian enroscadas con la mirada impasible a la altura del viajero.

Me senti como si conociese de algo a aquellas serpientes, lo cual me extraño pues no me creia capaz de distinguir un animal de otro, sin embargo, aquella sensacion era antigua, algo en mi interior me decia que ya me habia encontrado antes con ellas.

- ¿Vas a cruzar o vas a quedarte parado todo el dia en el frio invernal? dijo una voz en mi cabeza
- Hermana, otro cachorro perdido mas que se muestra ante nosotras. Le abrimos o...
- ¡No! El debe abrir la puerta, nosotras solo somos simples instrumentos.
- Pues hasta que despierte creo que va a pasar algo de frio.

Aquellas voces sonaban en mi cabeza como si fuesen mis propios pensamientos.

- ¡Mira sus pies hermana!, es una Penelope, observa sus llagas. Lo que camina durante los dias lo intenta curar por las noches.
- Jejeje! ¿Acaso buscas a Ulises? ya traspaso la puerta hace miles de años.
- Jajaja! Por este camino no encontraras las tierras de Itaca. Las puerta de la que somos custodio solo llevan ...
- Lo mejor sera que vuelvas junto a tu telar y sigas tejiendo.
- He recorrido un largo camino y mis pies estan doloridos.- Musite como pude. -He sacrificado todo mi ser por este sueño, y lo que no ha podido ser sacrificado ha sido vendido o simplemente regalado.

Los ojos de aquellas serpientes comenzaron a brillar como perlas, ambas se quedaron durante algunos minutos examinandome sin mediar palabra. Poco despues la serpiente de la izquierda, la cual habia iniciado la conversacion, hablo, o mas bien, su voz resono en mi mente.

- Hermana, creo que tenemos un problema, y es que despues de observar con la mirada de Tesalonica, creo que no podemos dejar pasar a esta mortal. Mira atentamente pues su carne engaña y no es hombre, sino mujer. Y creo que la mas corrupta de toda la creacion. No existe ni un solo gramo de verdad en sus palabras ni en su miserable existencia.

- Pues he aqui el dilema, ya que yo veo claramente atributos masculinos, y dejame decirte hermanay compañera que creo que estamos ante el ser mas puro que jamas hayamos visto antes. ¿es que acaso no ves la luz que irradia? apenas puedo mirarlo fijamente sin apartar la vista. Es sin duda un elegido y creo que debemos dejar que continue su viaje.

- No dejes que tu avanzada edad nuble tus sentidos hermana, es mujer y apostaria mi manzana a que de sus pechos no sale mas que leche agria, que su vientre solo es capaz de albergar muerte y dolor. No se que actos habra cometido, pero ha tenido que ser una grave afrenta para que el supremo la castigue con semejante oscuridad. Ante semejante hedor no puedo consentir que pase.

- Sibilinas guardianas.- respondi como pude- En verdad que las dos estais en lo cierto, lo que estais observando son dos cosas diferentes y eso es lo que os conduce a vuestra discordia. He cometido graves afrentas durante mis periodos vivos. Me he sentido hombre cuando era mujer, y viceversa. He tenido que recorrer la senda del mal para poder conocer cual era el verdadero camino. Pero ahora debo atravesar esta puerta y no puedo hacerlo sin vuestro consentimiento.

- ¿Que podemos hacer hermana? Es imposible dejar que la mujer pase en este estado.
-Dejemos que nos cuente su historia, y juzgaremos. Si lo vale, pasara, aunque apostaria mi manzana a que este hombre va a traspasar el umbral.
- Me parece lo correcto. Por favor, sombra de ambos mundos, cuentanos una historia. Cuentanos tu historia...

jueves 10 de diciembre de 2009

El largo y cruel Invierno

¿Ya has llegado amor?.
Te siento cerca, dentro de la propia tierra.
Ahora descansa y retoma fuerzas pues estas en la patria.
Largo es el camino realizado pero al fin has llegado, eso es todo lo que importa.
¿Ves? las estrellas te guiaron y fueron tus únicas compañeras.
Pusiste tu fe en el sol y este te trajo, amanecer tras amanecer, como llegan las heladas matutinas.
El rocio te indico el camino en el verde y refresco tus pies, cansados y doloridos.
Ahora descansa y duerme, pues este viaje no ha hecho mas que comenzar.

Ansiabas la libertad y rompi los barrotes de tu prisión.
Escapaste y en tu huida pudiste observar el firmamento por primera vez.
Todo estaba planeado aunque tu lo desconocías,
todo había sido soñado aun antes de tu nacimiento.
Las estrellas, sabias en su juicio, ya habían dictado sentencia.
Y tu, retoño mio, eres su resultado.

Debes tener en cuenta algo, pequeño mio, y es que nada es cierto, ni una sola cosa.
No busques justificación, ni respuestas pues no las hallaras y andarás por el camino equivocado.
No puedes permitirte mas errores, pero tranquilo pues estas bajo mi tutela y no permitiré que caigas de nuevo.
Duerme como hacen mis hijos, los arboles.
Escucha su sabiduría, el bosque es sabio y antiguo.
Duerme en el frío letargo invernal, ya que debes florecer en Primavera.
Pero no adelantemos acontecimientos, ya te formare para que tus brotes nazcan fuertes y tu tronco crezca robusto.
Tal vez pienses que el camino recorrido ha sido duro, pero eso te ha traído hasta mi.
No temas pues la severidad forma parte de tu aprendizaje, y ahora ya estas bajo mi protección.
Recuéstate sobre mi regazo y descansa, no temas nada.
No hay nada que temer en el ciclo inmortal de la vida.
Ya estas aquí.
Duerme, mi amor.
Duerme...

jueves 12 de noviembre de 2009

Balada para un Otoño sin corazón

"-¡Ríe!, mi tierra. ¡Y rie mucho!. Rie, pues es la mas arcana magia que tus humedales van a aprender hoy.

Vida y muerte son solo conceptos para nosotras y sin embargo el orden de las columnas perdura a través de los años. Y reímos azarosas ante la lluvia que nos reverdece y creamos vida mientras en nuestras entrañas duerme la muerte. Nuestro ciclo no tiene fin, y sonreímos.

Rie ante la adversidad, pues no hay mejor manera de enfrentarla. Pero... ¿aun estas así? ven, ven junto a mi y observa lo que te he de mostrar. Mira esa tierra pues debe ser tu tierra. Es yerma y estéril, pero en su interior yace la semilla de la vida. Parte hacia esa tierra y fecundala ya que a partir de ahora es tan tuya como tu eres suya.

¿Porque arrastras tu carne contigo? es probable que la necesites en tu viaje, pero no asi en el destino. ¿Es que aun no oyes los tambores? escucha, escucha su sonido. Escucha como te llaman a través de los mares y la noche. Gritan tu nombre inmortal en los océanos con la esperanza de que las aguas te lleven su llamada.

Y heme aquí, en el corazón de tu sueño con la intención de prender la mecha que encienda la llama que te haga arder."

Entonces desperte.